miércoles, 8 de julio de 2009

Es posible vivir sin Dinero... REAL?

Comienzan a escucharse voces para un cambio redical de nuestra forma de ver la economía y la política monetaria que hoy conocemos, sera este el futuro...

JAPÓN, CAMPO DE PRUEBAS IDEAL

Abolir el dinero en metálico, ¿la siguiente política contra la crisis?

Destacados economistas coinciden en aplicar tipos de interés negativos para estimular el consumo y combatir la deflación. La última ocurrencia consiste en abolir el dinero en metálico (billetes) para implantar la divisa electrónica. Japón podría ser un marco ideal para el experimento.

Verano de 2007. Hace ahora casi dos años los móviles de los banqueros y principales ejecutivos del planeta comenzaron a echar humo. El impago en las conocidas hipotecas subprime se disparó hasta tal punto que a principios de agosto quiebran varios fondos de inversión en EEUU. En cuestión de horas el pánico financiero se transmitió como la pólvora, materializándose en fuertes caídas bursátiles y la congelación del mercado interbancario, en donde los bancos acuden para financiarse. Estalla la crisis crediticia.

Desde entonces, los acontecimientos se han ido sucediendo: quiebra de bancos, contracción del crédito, recesión, paro, caída de precios... Pese a que en un primer momento, las autoridades financieras y políticas se apresuraron a afirmar que la situación estaba bajo control y la entonces “crisis de liquidez” duraría apenas seis meses, la realidad ha sido tozuda. La “peor crisis económica desde los años 30”, según admiten ahora la mayoría de analistas, va camino de cumplir los dos años.

Antes del verano de 2007, casi nadie habría creído que en cuestión de meses, los bancos centrales inyectarían cientos de miles de millones de dólares a los granbes bancos del planeta; que estas mismas autoridades se convertirían prácticamente en el único prestamista del sistema financiero; que en un intento desesperado por reactivar el mercado crediticio, bajarían los tipos de interés a tasas muy próximas al 0%; que, siendo esto inútil, abogarían por “medidas no convencionales”, consistentes en comprar todo tipo de deuda (empresarial, bancaria y pública); que las grandes potencias económicas rescatarían e, incluso, nacionalizarían bancos y empresas...

Y, sin embargo, todo lo anterior ha acontecido. Pero la crisis continúa. Las medidas extraordinarias de la banca central no han funcionado. Ante esta situación, ya han surgido voces autorizadas que abogan por ir más allá.

La tómbola monetaria

Es el caso de Gregory Mankiw, prestigioso profesor de Harvard y autor de manuales sobradamente conocidos por los estudiantes de Económicas. El pasado abril, dicho académico abrazó una polémica propuesta, consistente en celebrar una especie de tómbola monetaria, eliminando dólares por sorteo para estimular el consumo. La idea, pese a ser surrealista, recibió el apoyo del Premio Nobel de Economía Paul Krugman. Ambos coinciden en la necesidad de aplicar un tipo de interés negativo con el fin de que los ciudadanos se desprendan de su dinero. Un efecto similar al que se produce cuando existe elevada inflación.

Krugman, el mismo que, en 2002, recomendó al entonces presidente de la Reserva Federal (FED), Alan Greenspan, crear una gran burbuja inmobiliaria para combatir la recesión económica que vivía EEUU tras el estallido de la burbuja de las puntocom.

El pasado mayo, Kenneth Rogoff, ex economista del Fondo Monetario Internacional (FMI), se sumó a estos dos académicos, al afirmar que crear una inflación elevada es la receta ideal para combatir la crisis, aliviar el pago de la deuda y animar el consumo. Desde entonces, un banco central, el de Suecia, ha puesto en marcha una medida inédita, consistente en aplicar un tipo de depósito negativo (-0,25%) para que los bancos se vean obligados a prestarse dinero en el interbancario.

Según éstos y otros destacados economistas que asesoran gobiernos y organismos financieros internacionales, las autoridades monetarias aún pueden ir más allá. En mayo, Willem Buiter, profesor de la London School of Economics y economista jefe del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (EBDR, en sus siglas en inglés) publicó un artículo en el Financial Times, en donde igualmente abogaba por aplicar tipos de interés negativos. La cuestión es, ¿cómo?

El profesor Buiter, asesor de gobiernos, bancos centrales e instituciones internacionales daba su particular receta: “abolir el dinero en metálico”, aplicar un impuesto al dinero en circulación, o bien crear una moneda paralela a la oficial. La aplicación de alguno de estos mecanismos sería como contar con un tipo de interés nominal negativo. Es decir, incentivaría el consumo por parte de los ciudadanos ya que, en caso de no desprenderse de su dinero, perderían poder adquisitivo. Buiter presentó estas medidas en mayo al Banco Central Europeo.

Japón, dos décadas perdidas

Tales propuestas no sólo son teóricas. A mediados de junio, el prestigioso diario británico The Times publicaba un artículo de su corresponsal en Asia bajo el título: Abolir el dinero metálico (cash) para combatir la deflación. ¿Podría Japón convertir en realidad la ciencia ficción?

Tras casi dos décadas perdidas, Japón sigue inmersa en una profunda crisis económica. El riesgo de deflación (caída generalizada de precios) sigue presente, y su economía permanece estancada desde comienzos de los años 90. Desde entonces, las autoridades niponas han tratado de combatir su particular depresión económica mediante medidas muy similares a las que se están aplicando en la actualidad: tipos de interés cercanos al 0%, rescates bancarios, emisión masiva de deuda pública y grandes inyecciones de liquidez. ¿Resultado? Nulo. La economía japonesa permanece inerte. No logra crecer.

Según The Times, Japón podría ser el escenario ideal para experimentar una nueva política monetaria: la supresión del dinero en efectivo. Una medida de “ciencia ficción”, según admite un miembro del Banco de Tokio-Mitsubishi. El rumor ha comenzado a extenderse por las elites económicas y políticas de Tokio, según el diario británico.

Las autoridades financieras, al igual que los economistas anteriormente citados, consideran que el tipo de interés ideal para evitar la espiral deflacionista debería situarse en el -4% -la FED estima el tipo ideal en el -5%-. Algo inédito, pero posible, si se aplican las recomendaciones de profesor Buiter. Esto es, eliminar el dinero en metálico, para pasar a operar únicamente con dinero electrónico.

Japón cuenta con una ventaja en este sentido. La población nipona está muy avanzada en esta materia: el uso de tarjetas de crédito y del móvil es muy habitual en las transacciones comerciales.

Varios diputados del Partido Democrático Liberal (en el Gobierno) consideran que la abolición del dinero en efectivo, aunque “políticamente radiactivo”, podría ser “técnicamente viable”. Richard Jerram, economista del Macquarie Bank, señaló a los inversores que dicha propuesta se podría llevar a la práctica gracias a la “amplia penetración del dinero electrónico y las tarjetas de crédito en Japón”.

De hecho, se contemplan las otras alternativas: establecer un impuesto al dinero físico, o crear una nueva moneda paralela al yen. Según Jerram, medidas radicales, pero a tener en cuenta para el caso de Japón.

Sin dinero en metálico, el banco central tendría vía libre para controlar la política monetaria a su gusto. Según Jerram, de este modo, el banco central podría “imponer tasas positivas o negativas sobre activos no físicos”, ya que se eliminaría el señoraje que conlleva la emisión de billetes. Un paso más allá del tipo de interés del 0% actual. Ver para creer.

Extraído de LD: Libertad Digital
Cuando el dinero se convirtió en el FIN y dejo de ser un MEDIO

Porque no nos paramos a pensar un poco y nos daremos cuenta que el problema NO es si hay dinero en metálico o no lo hay, el problema esta en otro concepto, que es en el AHORRO, toda la vida se ha querido incentivar el ahorro, cuando lo que debemos incentivar es el CONSUMO, de esta forma lo únicos que se han enriquecido son los bancos ganando dinero con nuestros ahorros, porque se ha tomado como un fin al dinero cuando este es un medio para lograr ese fin, es decir si yo para producir un bien necesito un crédito para comprar las maquinas y pagar las nominas de mis empleados para financiar mis futuras ventas, además de estos costos le tengo que agregar el costo del interés del dinero prestado, lo que encarece el producto y eleva mi endeudamiento, pero además de eso si nos damos cuenta, el dinero no tiene fecha de caducidad ni se pasa de temporada por lo es el producto perfecto, no sucede así con el resto, por lo que si nos paramos a pensar comprenderemos que el dinero debería tener una penalización para que circule y no se quede guardado bajo el colchón, haciendo que cada día sea más difícil conseguirlo por quien no lo tiene.
Creo que son buenas medidas a tomar por los gobiernos, la del interés negativo y la de la moneda paralela, ya que el dinero debe ser el medio para lograr vivir en armonía y no el fin de enriquecerse indefinidamente, este debe circular para que llegue a todo el mundo.

martes, 7 de julio de 2009

En Suecia se empiezan a aplicar tipos negativos

Como podemos observar los países reaccionan ante la crisis con diferentes armas e ideas. En este caso vemos que Suecia comienza a aplicar tipos de interes negativos en los depositos interbancarios, es decir ya no sirve colocar nuestro dinero a plazos, tenemos que utilizarlo o este pierde valor.

Extraído de LD (Libertad Digital)

SITÚA LA TASA DE DEPÓSITO EN EL -0,25%

Suecia va más allá: aplica tipos negativos para reactivar el crédito

El Banco Central de Suecia bajó el tipo de interés al 0,25%. La novedad radica, sin embargo, en la tasa de facilidad de depósito, situada en el -0,25%. Es decir, los bancos suecos tendrán que pagar para guardar sus depósitos. La medida pretende reactivar el interbancario.

Primero redujeron los tipos de interés a mínimos históricos para facilitar el crédito y reactivar el mercado. Después, los principales bancos centrales aprobaronmedidas "no convencionales", tales como la compra de deuda pública y corporativa. Sin embargo, la política monetaria aplicada hasta el momento ha fracasado en su intento de combatir la deflación y reactivar el mercado crediticio. Ahora, el Banco Central de Suecia (Riksbank) va más allá y sitúa la facilidad de depósito (lo que se paga por depositar el dinero en el banco) en tasas negativas.

La decisión se tomó el pasado jueves. En su nota oficial, el Riskbank afirma que la debilidad económica que sufre el país requiere "algo más de política monetaria expansiva". Así, tras situar el tipo de interés oficial en el 0,25%, el banco central sueco decidió bajar hasta el -0,25% la tasa de depósito. Es decir, los bancos tendrán que pagar por depositar su dinero en la autoridad monetaria. Un recorte de tipos récord desde el nacimiento de esta institución. Las nuevas tasas de intervención se aplicarán oficialmente a partir de mañana.

La tasa de interés de los depósitos es "negativa". En cierto sentido, esta medida consiste en "crear una máquina de dinero para los bancos", según Roger Josefsson de Danske Markets. Se trata de un nuevo intento por reactivar el mercado interbancario, congelado desde el estallido de la crisis subprimeen 2007, ya que un tipo negativo desincentiva que los bancos suecos acudan al banco central para guardar sus depósitos, obligándoles a prestarse dinero entre ellos (mercado interbancario).

Esta decisión de aplicar tipos de interés negativos en los depósitos que realizan las entidades financieras en el Banco Central supone que los bancos deben pagar a la autoridad monetaria, en lugar de remunerarlos, como es la práctica habitual. Estos depósitos son a un día y sirven para ajustar la tesorería de las entidades a muy corto plazo.

Fuentes del sector financiero explicaron a LD que esta decisión está causada por dos factores. En primer lugar, por la necesidad de que este tipo de facilidad de depósito se sitúe por debajo del tipo de interés de referencia y, por otro, por el objetivo de reactivar el mercado interbancario.

Pero, ¿cómo se puede reactivar el mercado interbancario obligando a los bancos a pagar por depositar su dinero en el Banco Central? La respuesta es sencilla: las entidades se ven obligadas a realizar los depósitos en otros bancos, lo que refuerza el capital de éstos y les permite afrontar con más garantía la crisis financiera.

Si esta recapitalización es importante, entonces los bancos dispondrán de fondos para reactivar el mercado crediticio. Este es el principal objetivo del Gobierno de Suecia, según admite el director general del Tesoro, Bo Lundgren, quien advierte que "no hay motivos políticos" para rescatar ningún banco, pero que "hay que salvar el crédito".

Lundgren hizo estas declaraciones en los cursos del Campus FAES que se celebraron la semana pasada en Navacerrada (Madrid). Un acto en el que defendió que sean los accionistas de las entidades financieras quienes asuman la responsabilidad de la gestión, en lugar de extender la factura del rescate a todos lo contribuyentes. En esta línea, sí hay alternativas a la inyección de dinero público a los bancos.

Nuevas medidas "no convencionales"

La decisión de rebajar el tipo de facilidad de depósitos también es una de las herramientas "no convencionales" del Banco Central Europeo (BCE) para aumentar los fondos de las entidades financieras. Precisamente, el organismo redujo la tradicional brecha de 100 puntos básicos que separan a estos tipos de los de referencia en 2008, lo que generó una afluencia masiva de fondos de las entidades financieras al Banco Central.

De hecho, las grandes inyecciones de liquidez del BCE regresan nuevamente al banco central en forma de depósitos, ya que los bancos siguen sin fiarse unos de otros y la autoridad monetaria europea les ofrece una remuneración del 0,25%.

Este efecto era justo el contrario del que buscaba el BCE, pero era previsible. Los bancos prefieren depositar sus fondos en lar arcas del Banco Central. Para que el dinero fluya en el interbancario el organismo ha reducido la diferencia entre ambos tipos a 75 puntos básicos, para dejar la remuneración de los depósitos a un día en el 0,25%.

La crisis económica golpea Suecia

Según el Riskbank, la economía sueca se contraerá un 5,4% en 2009 y crecerá un 1,4% en 2010. La crisis ha golpeado bruscamente las exportaciones del país. Además, su sistema financiero está muy tocado debido a su exposición a los países del Este de Europa. Suecia, que mantiene su propia moneda, vive pues una situación complicada.

Como resultado, el banco central sueco no sólo penalizará los depósitos de las entidades con el fin de reactivar el interbancario sino que, al mismo tiempo, en una operación muy similar a la aprobada recientemente por el BCE, ofrecerá a las entidades nacionales 100.000 millones de coronas suecas a un tipo de interés fijo a largo plazo (12 meses). La autoridad espera que ambas medidas contribuyan a reducir los costes de financiación a los bancos y los tipos de interés a hogares y empresas.

Así pues, tipos en mínimos históricos (0,25%), préstamos a largo y tasas de depósito negativas, convierten a Suecia en el país con la política monetaria "más agresiva" hasta el momento, según señala Edward Harrison, analista de RGE Monitor.

"Evidentemente, los suecos se encuentran en una espiral deflacionaria", y su banca está descapitalizada por la crisis de los países bálticos. Su banco central está imprimiendo dinero y obliga a los bancos a prestarse entre ellos, tratando de reactivar así el multiplicador bancario y, por lo tanto, la inflación. Algunos destacados economistas como Paul Krugman o Greg Mankiw ya recomendaron la necesidad de aplicar tipos negativos para crear inflación y animar, una vez más, al consumo.

Además, según las fuentes financieras consultadas por LD, Suecia está buscando devaluar su moneda para aumentar su competitividad exterior. "Es una forma salvaje de estimular el consumo interno y también de hundir la divisa. Tal vez busquen esto último también para incentivar las exportaciones, y por lo tanto, animar el comercio exterior y la inflación".

"Esto es, si ahorro, el dinero me cuesta; por lo tanto, el dinero ahorrado quema. Solución: gastarlo o meterlo en activos de rendimientos inciertos, como bolsa, fondos..." Suecia acaba de dar un paso más allá en su política monetaria.

Extraído de LD: Libertad Digital